En tu negocio ¿ganas o pierdes?

El Estado de Pérdidas y Ganancias o Estado de Resultados, tiene por objeto determinar las utilidades o pérdidas obtenidas por un comerciante en el transcurso de un ejercicio contable.

Es muy importante que tú, como empresario, sepas cómo se comportan los ingresos, costos y gastos de tu negocio, para que obtengas el mayor beneficio.

El segundo Estado Financiero es el estado de resultados. Este se considera como complemento al Balance General, ya que en el Balance se indica en forma global el resultado obtenido (utilidad o pérdida), y éste forma parte del Capital Contable o patrimonio.

En el Estado de Resultados se analizan en detalle las partidas que dieron origen a los ingresos, costos y gastos del negocio durante cierto tiempo (Periodo contable).

Por ingreso se entiende todo movimiento de valores que produce una utilidad y que, por lo tanto, aumenta tu capital.

Para conocer el importe de lo que se ganó o perdió en la operación del negocio, es necesario determinar lo que costaron las mercancías vendidas o los servicios prestados.

Los costos son aquellos pagos efectuados en la compra de bienes, mercancías y servicios que sirven para su venta posterior, por ejemplo, costo de ventas, costo de producción.

Los gastos necesarios para operar el negocio, es decir, aquellos sin los cuales no puedes realizar normalmente tus actividades, se conocen como gastos operativos, por ejemplo, los gastos de administración (pago de sueldo al contador, secretaria, teléfono, luz, etc.), gastos de venta (pago de publicidad, sueldo o comisiones a vendedores, desgaste de la camioneta que reparte el producto, etcétera).

Clasificación de los ingresos

Ingresos normales operativos son las ventas asociadas a la actividad propia del negocio, por ejemplo, en el caso de una zapatería, su ingreso normal corresponde al monto de las ventas de calzado. En el rubro de ventas se deben registrar las ventas al contado y las ventas a crédito.

Se entiende por ventas al contado aquellas operaciones que nos pagan de inmediato en efectivo; por ventas a crédito aquellas operaciones que van a ser liquidadas después y se reconoce la cuenta por cobrar (clientes o documentos por cobrar).

Hay algunas operaciones que se apartan de la operación normal de compra y venta de mercancía. Estas operaciones muchas veces arrojan alguna utilidad o pérdida, cuyo resultado es necesario mostrar en el Estado de Resultados.

Ingresos extraordinarios es la ganancia que se obtiene de una operación esporádica realizada; por ejemplo, el ingreso por la venta de un activo fijo (coche) se reflejaría en la cuenta otros productos si es que ganamos al venderlo.

Rebajas y devoluciones sobre ventas. En esta cuenta vas a registrar el hecho de que tu negocio recibe una devolución de mercancías o el otorgamiento de un descuento por pronto pago o por ventas al mayoreo.

Al resultado obtenido del total de ventas menos las rebajas y devoluciones, se le llama ventas netas o ingresos netos.

Cuánto me cuesta el producto que vendo o el servicio que ofrezco

Los negocios manufactureros realizan funciones diferentes de las que desarrollan los negocios comerciales ya que el negocio manufacturero compra materia prima y la transforma para vender un producto terminado.

El negocio comercial adquiere el producto y lo vende; por lo tanto, existen importantes diferencias entre los procedimientos contables, con relación al costo de ventas de los dos tipos de negocios.

En cualquier negocio industrial, el costo de ventas es el total del precio de compra de las materias primas y de los costos de transformación de los productos que se venden.

La manufactura, por tanto, incluye en el costo de ventas el costo de la materia prima consumida, el costo de la mano de obra, así como otros gastos erogados en la manufactura de los artículos que se venden.

La diferencia entre la contabilización para obtener el costo de ventas en una empresa comercial y en una manufacturera surge en virtud de que un comercio generalmente carece de costos de producción y, por tanto, su costo de ventas es prácticamente el mismo que el precio pagado por el producto que se compra.

FUENTE: Nacional Financiera