Naolinco, la herencia de Guadalupe Victoria

En la zona centro montañoso del estado, en las estribaciones de la Sierra de Chiconquiaco se erige Naolinco, a una altura de 1,540 metros sobre el nivel del mar.

Marina Villanueva


Su origen se remonta hasta antes de nuestra era, fue una población totonaca. Durante el siglo XVI hasta el año de 1519 durante el gobierno de Moctezuma Xocoyotzin, Naolinco permaneció sometido. En 1526 se fundan los pueblos de San Pablo Coapan, San Pedro Tonayán y Paxtepec, seis años después Naolinco se rebela en contra la dominación española reprimida por Diego Marmolejo.

A partir de la segunda mitad del siglo XVI se inicia la construcción del templo parroquial. Naolinco secunda los heroicos sucesos durante la Independencia, en 1812 se organiza en esta población una Junta Independiente presidida por Mariano Rincón a instancias de Teresa Medina de la Sota Riva, residente en Xalapa.

El 28 de septiembre de 1816, Naolinco es centro de dominación insurgente, declarándola capital en cuartel general en Tenampa. Guadalupe Victoria establece en el cerro del Equinite, un centro de observación, mientras su guerrilla opera entre Misantla, Naolinco, Puente Nacional y Huatusco.

El 17 de mayo de 1881 se eleva a la categoría de villa, el pueblo de Naolinco. La villa de Naolinco, por decreto de 1 de septiembre de 1910 se eleva a la categoría de ciudad, con la denominación de Naolinco de Victoria, en honor de Guadalupe Victoria distinguido luchador por la Independencia Nacional.

El lugar es ampliamente conocido por la talabartería fina, dando forma a calzado para dama y caballero, además de la fabricación de bolsas, chamarras, chalecos y botas de piel.

Naolinco es distinguido por sus artesanías de talabartería, productos de piel pero sobre todo se distingue por la fabricación de botas de muy buena calidad.

Las construcciones coloniales pintadas en colores fuertes y alegres que en conjunto forman un arcoiris arquitectónico dan vida a la localidad.

Los últimos días del mes de mayo se festeja la Feria de la Primavera, con exposición y venta de flores, dulces y artesanías, bailes populares, elección de la reina y baile de coronación.

Naolinco tiene una cascada espectacular de agua de aproximadamente de 80 m de altura en donde se precipita el caudal del “El Organo”, el cual rodeado de abundante vegetación, hace más atractiva la estancia del visitante. El mirador de dos niveles, en donde se puede disfrutar de un bello paisaje conformado por la impresionante caída de agua y la sierra madre oriental. Cuenta con estacionamiento, restaurante, juegos infantiles y en la parte baja una explanada.

Dentro de su gastronomía se encuentran los embutidos, el mole, los chiles rellenos, toda clase de tamales; asimismo, su exquisita dulcería ofrece delicias de jamoncillo, de leche y frutas, presentados en elaboradas y graciosas figuras.

El mole de especias; chiles verdes y secos, rellenos de carne en picadillo; embutidos y cáchalas de cerdo y cecina forman parte de la gastronomía naolinqueña.

Dulces típicos de coco, leche con limón, nuez, pasitas, rompope, vainilla, cacahuate, jamoncillo de pepita, calabaza, higos y postres con majar y coco con piña, camote, galletas, mazafinas y polvorones, además de los exquisitos preparados de infusiones como son; vino de mora, de berenjena, guayaba, naranja, pericón, anís y uva forman parte de su amplia dulcería típica.

En Naolinco, el 2 de Noviembre, se hace presente una tradición que data de tiempos prehispánicos, cuando los totonacas dominaban estas tierras: la Cantada, ritos que, a través de las generaciones, manifiestan la fe y la cultura de un pueblo que recuerda a sus antepasados con especial devoción.

Naolinco tiene una de las dos únicas boticas tradicionales en Veracruz. Su nombre es La Purísima.

Las máscaras de madera y relojes de mascaritas, personajes de la danza de Moros y Cristianos también son parte de las artesanías naolinqueñas.

La alfarería de barro blanco, en variadas formas como son: tinajas, caxcoyos, juguetería, nacimientos, macetas, alcancías, cantaros, campanitas, etc., elaborada en la congregación de San Miguel Aguasuelos.