Trabajador independiente, puedes ahorrar para el retiro

Históricamente, el financiamiento de la seguridad social se ha realizado vía contribuciones sobre los salarios, las cuales corresponde al patrón enterarlas al Instituto Mexicano del Seguro Social.

Este diseño toma ventaja de la conveniencia administrativa y de las economías de escala que representa el fiscalizar a una empresa, en contraste con el esfuerzo que representaría fiscalizar a cada uno de los trabajadores o familias. Por ello, aquel trabajador que no labora para una empresa no está obligado a cotizar.

Los trabajadores independientes son todos aquellos que trabajan en un negocio propio, en el que no dependen de algún jefe o superior. Son dueños del bien o producto que elaboran o venden, deciden cómo y dónde promover sus productos o servicios. Ejemplo de este tipo de trabajadores son los microempresarios, artesanos, plomeros, electricistas, taxistas, pero también los abogados, médicos, sicólogos, contadores y arquitectos, que trabajan por su cuenta.

Para el primer trimestre de 2017, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo reportó 11.73 millones de trabajadores independientes, es decir, uno de cada cinco trabajadores en México.

Existe un importante número de trabajadores independientes que realizan sus actividades en el sector formal, es decir, cumplen con todas las obligaciones fiscales que les exige la normativa. Muchos de ellos realizan declaraciones anuales de impuestos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Ahorro para el retiro de los trabajadores independientes

Si bien, los trabajadores independientes cuentan con condiciones de trabajo que pueden resultar atractivos a algunos como la flexibilidad de horario, una mayor autonomía y potencial de crecimiento, así como un mejor balance entre el hogar y el trabajo, sin duda también valoran los servicios de los que son excluidos al no cotizar a la seguridad social, como son el servicio médico, las guarderías, un seguro de vida o el ahorro para la vivienda y el retiro.

Es común que los trabajadores independientes terminen adquiriendo muchos de estos servicios entre las opciones que ofrece el mercado, por ejemplo adquisición de seguros de vida, servicios médicos, guarderías privadas; sin embargo, se observa que es inusual que realicen de forma voluntaria el ahorro para su retiro. Desde 2005, los trabajadores independientes pueden abrir voluntariamente una cuenta individual en una Afore, sin embargo, muy pocos lo han hecho.

¿Qué sabemos de las preferencias para el retiro de los trabajadores independientes?

Dos recientes encuestas arrojan luz sobre la visión que tienen los trabajadores independientes respecto al ahorro para el retiro. La encuesta de Amafore “Ahorro y Futuro: Trabajadores Formales e Informales” así como la primera encuesta de Trabajadores Independientes de Consar permiten identificar las razones por las cuáles un alto porcentaje de trabajadores independientes no están ahorrando para su retiro y/o no han considerado abrir una cuenta Afore.

Los trabajadores independientes no suelen realizar ahorro voluntario por diversas razones:

Sus ingresos suelen ser más inestables que los de los trabajadores asalariados, lo que les dificulta llevar a cabo aportaciones voluntarias de forma sistemática.

Aunque no es privativo de este tipo de trabajadores, la falta de educación financiera, su preferencia por la liquidez, la inercia y dilación en la toma de sus decisiones, así como el desconocimiento del sistema financiero, les impide tomar el control de una planeación financiera de largo plazo.

Los trabajadores independientes no conocen los beneficios que ofrece contar con una Afore, entre los que destacan los incentivos fiscales que contempla la legislación para quien realiza ahorro voluntario.

Hasta hace poco, la enorme dificultad de abrir una cuenta Afore para trabajadores independientes hacía virtualmente imposible contar con una.

Considerando lo anterior, la Consar ha llevado a cabo un esfuerzo importante por acercar el ahorro voluntario a los trabajadores. Se han establecido nuevos canales para realizar aportaciones voluntarias de manera fácil (tiendas de conveniencia, farmacias, supermercados, pequeñas tiendas), se han desarrollado una serie de herramientas que buscan comunicar de forma simple y clara la relevancia del ahorro voluntario (calculadoras de pensión, sección especial en internet para TI) y, recientemente, se lanzó “AforeMóvil”, una aplicación para teléfonos inteligentes que permite tener el control del ahorro para el retiro en la palma de la mano, de manera fácil, rápida y segura.

Los trabajadores independientes que no poseen una cuenta individual, podrán abrirla en solo unos minutos, con la posibilidad de realizar ahorro voluntario desde una cuenta bancaria o incluso domiciliarlo.

A poco menos de un año del lanzamiento de “AforeMóvil” se han enrolado un total de 15 mil trabajadores independientes a “AforeMóvil”. Dado que se parte de una base muy baja, es un número meritorio. Más aún, comprueba que la herramienta digital funciona bien y que, con medidas paralelas que la acompañen, puede llegar a tener un enorme potencial de crecimiento.

¿Se debe “forzar” a los trabajadores independientes a ahorrar para su retiro?

Los trabajadores suelen migrar entre diferentes estatus a lo largo de su vida laboral, por lo que es probable que algún porcentaje de trabajadores independientes posea una cuenta individual en el SAR. En este caso, el ahorro voluntario fungirá como complemento al ahorro obligatorio que realizaron en algún momento de su trayectoria laboral.

Varias experiencias internacionales muestran que para incrementar el ahorro voluntario se requiere una mezcla de incentivos económicos y conductuales. En el Documento de Trabajo que publicó en 2016 la Consar “El reto de la cobertura pensionaria: experiencias internacionales”, así como el reciente blog que retoma un reciente documento publicado por AIOS se analizan algunas de ellas.

En específico, organismos internacionales como la OECD han recomendado a México “considerar la obligatoriedad de las contribuciones a la seguridad social de los trabajadores independientes, en particular para los profesionistas con ingresos superiores a cierto nivel”.

Algunos países han dado un paso adelante en este sentido. En Chile, la reforma al sistema de pensiones de 2008 estableció la obligación para los trabajadores independientes de contribuir a una administradora de fondos para el retiro (AFP).

El programa chileno inició con un esfuerzo de educación previsional de la población, llevado a cabo durante 2009-2011.

A partir de 2012, los trabajadores independientes debían empezar a contribuir de forma “voluntaria”, con opción “opt-out” (i.e. si deseaban excluirse, debían tomar una decisión activa al respecto), el 10% de sus ingresos.

La base sobre la que se realizarían las contribuciones iría creciendo, en 2012 se realizarían contribuciones sobre el 40% de los ingresos imponibles, escalándolo a 70% en 2013 y finalmente al 100% de los ingresos imponibles, a partir de 2015.

Por diversas razones, el programa no siguió el calendario originalmente previsto y tuvo un impacto limitado. Sin embargo, según información reciente, se tiene previsto retomarlo a la brevedad e impulsarlo como un programa obligatorio, si bien respetando la opción del “opt-out”.

En México podría evaluarse la posibilidad de establecer un esquema similar al chileno, en el que los trabajadores independientes participen en el SAR de manera gradual. Para ello es importante hacer algunas consideraciones:

El porcentaje de aportación generaría automáticamente la deducción fiscal correspondiente (al igual que sucede con el ahorro voluntario).

La base de contribución al SAR debería aumentar de manera gradual en algunos años para suavizar el impacto negativo sobre el ingreso de los trabajadores independientes y mitigar incentivos a sub-declarar ingresos, lo que iría en detrimento no sólo del ahorro previsional sino de la recaudación de impuestos. Sin embargo, es importante que en el periodo de transición todos participen, otorgando la opción de excluirse del ahorro previsional (opt-out).

El ahorro obligatorio de los trabajadores independientes podría ser retirado sólo bajo condiciones similares al de los trabajadores formales, es decir hasta alcanzar los requisitos de retiro que contempla la seguridad social y/o sacrificando la deducción.

Se podría buscar ofrecer un incentivo adicional tipo “pari-passu” o “match”, particularmente al inicio del programa para atraer a los independientes a abrir una cuenta de AFORE

Las nuevas herramientas tecnológicas (“AforeMóvil” o el portal www.e-sar) permiten simplificar el enrolamiento masivo de los trabajadores independientes.

Se requeriría de una campaña de comunicación, previo a la incorporación de éstos al SAR, destinada expresamente para los trabajadores independientes.

México requiere dar pasos firmes en ampliar su cobertura pensionaria. Incentivar a que los trabajadores independientes, vía un esquema de enrolamiento automático, participen en el SAR podría ser un primer paso en esa dirección.